Bienvenido al Servicio de Anestesiología y Clínica del Dolor

El Servicio de Anestesiología y Clínica del dolor reúne a todos los especialistas en manejo del dolor y anestesia en un modelo integrado de asistencia presente en todas las fases del proceso perioperatorio,  así como en el manejo y control del dolor, objetivo clave de la Misión de CQM. Ambos aspectos persiguen incrementar la seguridad y la calidad de vida de nuestros pacientes. Este Servicio está coordinado por nuestro Director Médico, Dr. Luis Martínez Jerez.

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¿QUÉ HACEMOS?

Las preguntas más frecuentes que recibimos en este Servicio

En general, la validez de las pruebas preoperatorias es de 6 meses para los pacientes asintomáticos y de 3 meses para los pacientes sintomáticos. Será el anestesista que coordine este estudio quien determinará si las pruebas que aporta son válidas para el procedimiento al que va a someterse atendiendo a su estado de salud.

No. Las pruebas que se determinan para un estudio preoperatorio dependerán del estado general de salud del paciente.

Éstos se clasifican en categorías ASA, I, II, III y IV, según tengan o no determinadas patologías asociadas que pudieran conllevar complicaciones durante la cirugía.

Los pacientes jóvenes, sanos, con ninguna patología asociada, se clasifican como ASA I y el estudio preoperatorio lo conforma únicamente una analítica de sangre y un electrocardiograma. Los clasificados como ASA II, ya requieren también de una radiografía de tórax para comprobar que no tienen patologías respiratorias.

En cualquier caso, será su cirujano y el anestesista quienes decidan, a tenor de sus circunstancias personales de salud, qué tipo de preoperatorio requiere.

Se trata de una técnica anestésica que emplea medicamentos de acción más corta y con menos efectos secundarios.  El paciente permanece consciente y, por tanto, puede colaborar con el cirujano o especialista que lo está tratando, sin sentir ningún dolor, ni ninguna ansiedad dentro de un estado general de total relajación y confort. Se emplea en procedimientos diagnósticos como es la endoscopia digestiva, también en tratamientos de cirugía oral como es la rehabilitación mediante implantes, y cada vez, en mayor tipo de cirugías.

Existen diferencias entre dos tipos de dolor.

·         Dolor agudo: Es el dolor que persiste mientras existe un daño o enfermedad, y desaparece cuando se elimina la causa subyacente. Cumple su función de indicarnos la presencia de un daño en el organismo.

·         Dolor crónico: Cuando el dolor se mantiene una vez resuelta la causa que lo originó inicialmente (p.ej. las lumbalgias), aparece de forma periódica sin que exista una causa conocida (p.ej. las migrañas) o se produce por una patología difícil de tratar (p.ej. el dolor del cáncer), pasa de cumplir una función en el organismo a convertirse en un problema en sí mismo, y generalmente viene acompañado de síntomas psicológicos como la depresión o la ansiedad, afectando a áreas importantes de la vida de la persona. Se considera dolor crónico aquel cuya duración supera los seis meses.

Dependiendo del origen del dolor y el estado de los tejidos, el especialista indicará un tratamiento adecuado al objetivo que se pretende.

a) El medicamento que se inyecta generalmente es un corticoide (un antiinflamatorio potente que alivia la hinchazón y el dolor allí donde se pone). Una pequeña cantidad se absorbe y pasa al resto del cuerpo.

b) También se puede inyectar ácido hialurónico, buscando además la regeneración de los tejidos

c) Inyectar un concentrado de Plasma Rico en Plaquetas, si estamos trabajando en el ámbito de las técnicas de Medicina Regenerativa.

Nuestros Profesionales

Dr. Luis Martínez Jerez,
Coordinador del equipo de anestesia

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