Identificar un problema serio de ansiedad o depresión

A continuación te ayudaremos a identificar las señales y te daremos algunos consejos para ayudar a una persona cercana con ansiedad.

ansiedad

La ansiedad no es una crisis nerviosa ni un problema mental

Normalmente, cuando una persona está al límite, solemos decir que padece una crisis nerviosa o problema mental. Sin embargo, a nivel profesional no se admiten estos términos y existen motivos concretos. El primero es que la persona que padece un episodio de ansiedad o depresión tiene razones muy válidas para sentirse abrumada, cuando hablamos de crisis nerviosa parece una debilidad personal. Por otro lado, los problemas de salud mental son a menudo el resultado de un trastorno del estado de ánimo (como la depresión), trastorno de ansiedad o bien el estrés. 

Cambios significativos en el comportamiento de una persona con ansiedad

  • Sentimientos de desesperanza y desamparo.
  • Se aleja de las demás personas.
  • Pierde el interés en las actividades de ocio.
  • Cambios en los patrones de sueño y apetito.
  • Períodos de llanto incontrolable  o adormecimiento emocional.
  • Problemas de higiene, limpieza o rendimiento en el trabajo.
  • Ataques de pánico.
  • Sentirse fácilmente abrumado o sobre estimulado.
  • Sentimientos de temor o muerte inminente.
  • Mayor irritabilidad o enojo.
  • Preocupación por los pensamientos de muerte o morir.
  • Pensamientos de suicidio.

¿Cómo puedes ayudar?

Escucha con empatía. Cuando un ser querido o amigo está pasando por un período de ansiedad o depresión una de las cosas más importantes que puedes hacer es escucharle. No le aconsejes soluciones, simplemente escucha con empatía. 

No subestimes lo que le ocurre. Admite que se trata de una situación difícil y usa frases como “ Te entiendo, lamento que estés pasando por esto”.

Pregunta cómo puedes ayudar. No des consejos, cuando una persona pasa por una lucha emocional lo último que necesita es que otra persona le indique lo que debe o ha debido haber hecho. Es mejor hacer preguntas como “¿Hay algo que yo pueda hacer por ti? ¿Te ayudaría si hago esto?”

Referir. Si piensas que esta persona necesita ayuda profesional intenta indicárselo con mucho tacto.  A continuación te damos dos ejemplos:

  1. «Realmente pareces estar luchando últimamente y estoy preocupada por ti. ¿Cómo te sentirías al hablar con tu médico sobre lo que estás pasando? «
  2. «Sé que la idea de ir a terapia es un poco pesada, pero realmente creo que podría ayudarte. Hice algunas investigaciones y encontré algunos terapeutas cerca de aquí que se especializan en la ansiedad. ¿Puedo ayudarte a hacer una cita?”

Si la persona no está preparada para acudir a un profesional no insistas. Espera un tiempo y luego sugiere suavemente de nuevo.

En caso de tratarse de una emergencia, llama a los servicios correspondientes.

Recuerda que esta información no sustituye el diagnóstico ni el consejo médico personalizado.